
¡Bienvenidos de nuevo a este número de Infainnova! Ya inmersos en pleno verano, a muchos maestros nos toca renovar nuestra didáctica y metodología, y de ello os vengo a hablar: de una nueva forma de entender, enseñar y aprender las matemáticas.
¿Cuántas veces muchos de vosotros, y yo me incluyo, habéis dicho: «¿Yo? Yo no valgo para las matemáticas. ¿Yo? Yo es que soy de ciencias…»? Como bien dice Jaime Martínez Montero, ¿acaso se ha descubierto el gen matemático, que es poseído por unos, pero no por otros?
Obviamente, la pregunta puede ser contestada a través de las inteligencias múltiples de Gardner, donde existen múltiples inteligencias y no todas están desarrolladas de la misma forma, pero sí pueden ser ejercitadas para ser mejoradas.
Aquí entra otro factor, que es el método tradicional de enseñanza de las matemáticas. ¿Por qué cambiar algo que lleva siglos impuesto?
Estas y otras preguntas son las que quiero tratar en este nuevo artículo, que espero os haga cambiar un poco la idea sobre cómo enseñar y, por qué no, aprender matemáticas, porque nunca es tarde.
¿Qué es el método ABN?
El método ABN se basa en el aprendizaje matemático mediante actividades manipulativas y comenzó a utilizarse en las aulas en el curso 2008-2009.
En el ámbito educativo han surgido diferentes metodologías en los últimos años que pueden ser adaptadas a la edad y características del alumnado al que se dirigen, con el fin de desarrollar habilidades y competencias diversas. Uno de los métodos destacados hoy en día es el método ABN.
Este método ha sido desarrollado en España y está enfocado al aprendizaje de las matemáticas en diferentes etapas educativas, infantil y primaria. Al igual que ocurre con otras metodologías, se puede utilizar desde edades muy tempranas, por lo cual puede llevarse a la práctica desde Educación Infantil.
Fue creado por Jaime Martínez Montero, un maestro que, a partir de su experiencia profesional en la enseñanza, desarrolla un método enfocado al aprendizaje matemático mediante el uso de materiales cotidianos y de forma natural, alejándose del modelo tradicional de enseñanza.
Fue utilizado por primera vez en dos colegios durante el curso escolar 2008-2009, en Andalucía. Con anterioridad a ese año, concretamente en 2000, ya aparecía en la publicación de un libro. Con el tiempo fue obteniendo mayor popularidad, siendo conocido por un gran número de maestros dentro y fuera de España.
Las siglas que componen el nombre significan «Abierto Basado en Números», una alternativa al método tradicional conocido como CBC, «Cerrado Basado en Cifras».
El creador cree que no se pueden seguir explicando las matemáticas tal y como se viene haciendo desde los métodos tradicionales: sistemas memorísticos, centrados en contenidos y aislados de la vida cotidiana. Frente a ello, el ABN se plantea como una metodología abierta y natural, en la que los alumnos aprenden matemáticas según sus características, capacidades y ritmos, con situaciones cercanas y materiales manipulables.
Los algoritmos que se enseñan en ABN se pueden personalizar de tal manera que el niño puede realizar las actividades con tantos pasos como necesite.


Características del método ABN
Este método consiste en trabajar aspectos matemáticos a través de actividades y situaciones próximas a la realidad y de forma manipulativa, con materiales de uso habitual. Algunas características destacadas son:
- Posee un carácter abierto, lo que significa que no hay un único camino para obtener un resultado, sino que se puede llegar al mismo de formas diferentes.
- Se utilizan materiales como botones, palillos y objetos del día a día, a través de los cuales se desarrolla la competencia matemática.
- Son actividades manipulativas y llamativas para el alumnado que ayudan a la comprensión matemática.
- Se trabajan situaciones próximas a la realidad de los niños, que puedan comprender y relacionar con el día a día.
Todo ello da lugar a un método que convierte el aprendizaje matemático en una experiencia lúdica y motivadora, cercana a la realidad del alumnado y que lo hace menos complejo. De este modo, se trabaja la descomposición y composición de números, y la comprensión y realización de las operaciones matemáticas.

El valor de esta metodología según ProFuturo
- Un aprendizaje de mejor calidad. El alumnado de Infantil, cuando inicia la etapa de Primaria, lo hace con un amplio sentido numérico, así como con una elevada capacidad de cálculo, permitiéndole entrar en esta nueva etapa sabiendo sumar y restar hasta el 100, con independencia de las llevadas. Asimismo, en Primaria el alumnado logra los objetivos de cálculo de toda la etapa con un adelanto de dos cursos respecto al algoritmo tradicional, lo que permite un perfeccionamiento de este y un adelanto de contenidos posteriores.
- Mejora notable de la capacidad de estimación y cálculo, basada en un amplio dominio de la numeración sin necesidad de «trucos» ni procedimientos de cálculo mental añadidos.
- El método de cálculo se adapta al alumnado y no a la inversa, hasta tal extremo que cualquier operación puede ser realizada por el alumnado. Esto se debe a que no hay una sola forma de calcular: cada alumno elige su camino, evitándose así que muchos queden descolgados por no dominar instrucciones de procedimiento.
- Desarrolla la creatividad de los estudiantes, que llegan incluso a inventar nuevas operaciones que simplifican el procedimiento y logran también adelantarse a aprendizajes posteriores.
- Desarrolla en los niños la seguridad en sí mismos, lo que les hace perder el miedo a enfrentarse a las operaciones, así como generar una alta capacidad de autocorrección ante los propios errores de cálculo.
- Mejora sustancial en la resolución de problemas. Todas las operaciones ABN surgen de situaciones problemáticas concretas, permitiendo el desarrollo de las mismas, su comprensión y relación con el problema planteado paso a paso.
Como consecuencia de todo lo anterior, el método permite subir el nivel y adelantar el aprendizaje natural de contenidos posteriores.
- Al comprender los alumnos lo que hacen, la asignatura se convierte en un juego que les propone continuamente nuevos retos, con lo que esto significa desde el punto de vista de motivación hacia los nuevos aprendizajes.
- Aumenta la satisfacción del profesorado con el trabajo que desarrolla.
- Las familias lo apoyan y defienden el método.
Todas estas fortalezas son, sin duda, las razones principales de su fuerte crecimiento e implantación. También constituyen un fuerte espaldarazo a la utilización de metodologías nuevas e innovadoras que permitan que las matemáticas dejen de ser esa asignatura, temida y odiada a partes iguales, para convertirse, en palabras de su creador, «en una poderosa herramienta de desarrollo intelectual de niñas y niños y en una pieza fundamental en la construcción de su pensamiento lógico y crítico».
Fuentes
- Martínez, J. (2000). Una nueva didáctica del cálculo para el siglo XXI. Bilbao: CISS Praxis.
- Martínez, J. (2010). Algoritmos ABN. El cálculo del futuro. Clave XXI, (2).
- Martínez, J. (2011). «El método de cálculo abierto basado en números (ABN) como alternativa de futuro respecto a los métodos tradicionales cerrados basados en cifras (CBC)». Revista Bordón, 63 (4), pp. 95–110.
- https://profuturo.education/topics/de-la-cifra-al-numero-abn-apostando-por-unas-matematicas-sencillas/
