Una de las ciudades que más me gusta del mundo es Budapest. Llamada La Perla del Danubio, esta ciudad húngara me ha dejado grandes recuerdos, tanto es así que ya han sido dos las veces que he ido allí, y no descarto una tercera. Uno de los lugares que más me apasiona de la ciudad húngara es la Gran Sinagoga de Budapest. Ubicada en la calle Dohany es la segunda más grande, tan solo superada por la de Nueva York.

Budapest es una ciudad bastante barata y la Sinagoga puede ser el monumento a visitar más caro. Sin embargo es altamente recomendable su visita por toda la historia que encierra y lo peculiar del lugar.

Todos estamos acostumbrados a las iglesias cristianas y visitar la Sinagoga de Budapest es un choque cultural bastante grande. Sin embargo he de decir que esta edificación no es una Sinagoga tradicional.

La primera diferencia que nos encontramos con una sinagoga tradicional es su planta. Normalmente los edificios para el culto judío tienen el altar en el centro, y los asientos alrededor de él. Sin embargo en este monumento de Budapest no es así.

Como si de una iglesia cristiana se tratara, el altar está al fondo de la planta y hay como tres filas de asientos. Esto se hizo así para que los cristianos no tuvieran tanto recelo de los judíos.

Y es que los judíos en la ciudad de Budapest la verdad es que no lo pasaron muy bien, pero al igual que en otras ciudades. La población judía era el 23% de los habitantes de esta ciudad húngara y cuando estalló la Segunda Guerra Mundial fueron sitiados en un Guetto donde la salubridad y las enfermedades hicieron mella en la población.

Tanto es así que hay más de 2.000 judíos enterrados junto a la Gran Sinagoga. Uno de las normas judías es que no podía existir un cementerio junto a las sinagogas, pero a causa del Guetto no hubo más remedio que hacerlo.

Por estas dos diferencias, y la cantidad de turistas que la visitan día tras día, los judíos más conservadores de Budapest reniegan de ella y prefieren irse a otras más pequeñas para practicar el culto.

Mi primer consejo sobre la Gran Sinagoga de Budapest es que, si puedes hacerlo, compres las entradas por internet. Te ahorrarás mucho tiempo y sobre todo una gran cola para adquirir las entradas.

Una vez cruces la puerta de acceso, accedes al recinto de la Sinagoga pero no al edificio. La edificación religiosa está según has entrado a la derecha. Esa es la puerta de acceso, donde si eres hombre te esperan para que te pongas la Kipa. Es ese gorrito típico de los judíos, que deberíais poneros en señal de respeto.

Una vez dentro el choque es monumental. Como ya os he comentado es totalmente distinto a un iglesia, por su decoración. Os aconsejo que os deis un paseo por su interior y disfrutéis de su ornamentación.

Antes de salir del edificio, en los asientos hay varias banderas de diferentes países. Si vosotros sois de los que os gusta que os expliquen las cosas buscad la bandera de España. Allí si esperáis un poco, algo menos de media hora como mucho, acudirá una guía que os explicará toda la historia de la Sinagoga, de una forma muy completa.

En esa visita guiada, que es totalmente gratuita, os contará todos los pormenores de la Sinagoga, el patio exterior y los edificios que le rodean.

Uno de esos edificios es el llamado Templo de los Héroes. Este edificio, con una capacidad para 250 personas, es utilizado para el culto en los meses de invierno. Es más fácil calentar este pequeño edificio que la Gran Sinagoga.

En las traseras del Templo de los Héroes nos encontramos el cementerio judío que anteriormente os comenté, que fue obligado por las circunstancias del guetto. Es sobrecogedor ver las numerosas lápidas que allí se encuentran.

Otro de los edificios que nos encontramos rodeando al patio es el Museo Judío. Lugar de nacimiento de Theodor Herzl, padre del sionismo, allí se encuentran utensilios e imágenes de los judíos que vivieron en el guetto.

Uno de los lugares con mayor interés del recinto de la Gran Sinagoga, a parte de la Sinagoga, es el Parque Memorial del Holocausto Raoul Wallenberg, que recuerda a los más de 400.000 judíos húngaros que fueron asesinados por los nazis.

Lo más llamativo de este lugar es un gran sauce llorón con unas hojas metálicas donde pone el nombre de varios de los judíos que fueron asesinados a manos de los nazis. Este Memorial a los mártires judíos húngaros es uno de los lugares más fotografiados de la Gran Sinagoga de Budapest.

Cerca de este sauce llorón se encuentra el Memorial Justos entre las Naciones. En este monumento, que es una losa en el suelo, hay varios nombres inscritos y está rodeada por piedras.

Esos nombres corresponden a diferentes personas que ayudaron a los judíos húngaros a escapar de la muerte a mano de los nazis. Uno de esos nombres es el de un cónsul español, Ángel Sanz, que entregó pasaportes españoles a los judíos, haciéndoles pasar por sefardíes. Consiguió salvar a un total de 5.000 judíos. Si queréis conocer más sobre su historia hay una película llamada El Ángel de Budapest, que ilustra bastante bien su historia.

Sin lugar a dudas la Gran Sinagoga de Budapest es un lugar que no puedes dejar pasar en tu visita a Budapest. Por historia y belleza quedarás encantado con un espacio único en el mundo.

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