
La cima más alta siempre ha sido una gran aspiración para el ser humano. Por ello, no es de extrañar el ímpetu por alcanzar la parte superior de montañas colosales. Una práctica que, con el tiempo, derivó en un deporte al alcance de muchas personas, compartiendo esa misma afición por trepar a lugares donde normalmente no ponemos los pies. Deporte conocido como la escalada, de la que descubriremos sus variantes, así como la evolución que ha experimentado en la historia.
Escalada
La escalada es una actividad deportiva que consiste en practicar ascensos empleando la propia fuerza física del escalador. Estas subidas pueden realizarse sobre paredes de diferentes tipos, diferenciando naturales y artificiales para así dar nombre a cada una de las modalidades. Para considerarse escalada, el ascenso debe realizarse con las extremidades inferiores, es decir, pies y piernas, aunque en algunas ocasiones se pueden llegar a emplear rodillas, así como las extremidades superiores de manos y brazos. Asimismo, en la escalada, uno de los factores más importantes son el conocimiento sobre el lugar, al igual que los equipos de protección. Unos elementos, estos últimos, que aportan mayor seguridad, sobre todo en grandes alturas que implican un peligro considerable y por lo que siempre está considerada como un deporte de alto riesgo.

Historia
Para comprender el origen de la escalada, tenemos que saber sobre el ímpetu del ser humano en alcanzar el punto más alto. Un objetivo fruto de la curiosidad por saber lo que hay arriba, además de por motivos de defensa, construyendo asentamientos donde los ataques de sus enemigos no fueran posibles, así como por la búsqueda de alimentos. Por ello, establecer un origen concreto de esta modalidad es realmente imposible, aunque sí existen varios momentos importantes que, si los unimos, dibujan un recorrido experimentado hasta llegar a lo que hoy conocemos como esta práctica deportiva.
La primera persona que realizó una ascensión vertical en una cima horizontal de la que tenemos constancia mediante documentos fue Antoine de Ville, que en el año 1942 fue el primero en escalar una pared de 300 metros, el Mont Aiguille. En aquel momento, este hito era inaccesible, por lo que de Ville hizo un andamio para llegar a la cima. Esto no es considerado como escalada, aunque sí supuso el pistoletazo de salida para muchos, convirtiéndose en un precedente en la historia de la escalada, llamando la atención e incrementando las ganas de ascender a lugares donde antes parecía imposible llegar.

Para encontrar el primer ascenso considerado escalada como tal debemos viajar hasta 1786. El protagonista de este hito fue Paccard en el Mont Blanc, motivado por la recompensa ofrecida por Benedict de Saussure para conocer la altura del pico y el camino para alcanzarlo. Este ascenso cambió la imagen de lo vertical como inaccesible para el hombre, marcando el principio de la escalada.
A finales del siglo XIX, las personas con interés en estos ascensos empezaron a extender el uso de materiales empleados en los ascensos, marcando los principios de los equipos de seguridad actuales. Un hecho que, con la evolución de los materiales, ha ido marcando progresos como, a comienzos del siglo XX, la obsesión por lograr un ascenso vertical hizo a la cuerda un material habitual, así como empezaron a aparecer los clubes y escuelas de escalada tanto en Europa como en EE. UU., llegando a asociarse varias para crear la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo en el año 1932.

La escalada empieza a evolucionar y el ascenso de las paredes para salvar subidas a picos da paso a ser considerado un deporte en sí mismo, buscando el objetivo de salvar paredes verticales y dominarlas. Como ya se busca el ascenso vertical de paredes, se mejoran materiales, llegando a la aparición de los primeros pies de gato en 1948. Además, el uso de magnesio hizo seguir mejorando la seguridad, llegando en la década de los años 60 a los seguros fijos, provocando un auge en la escalada libre. Y ya entre los 70 y 80, la escalada se diversifica, surgiendo la escalada deportiva con entrenamientos y preparaciones personalizadas, tanto física como mentalmente para cada escalador.
Modalidades
La escalada está compuesta por varias modalidades, entre las que se encuentran:
Escalada clásica
Es una de las más practicadas por los deportistas, así como de las más respetuosas con el medio ambiente. Este tipo se caracteriza por tener vías preparadas con anclajes colocados estratégicamente para asegurar el paso del escalador. Para esta modalidad se emplean materiales variados como los empotradores o clavos, materiales que se podrán recuperar, pues no son fijos. Además, el nivel de dificultad puede modularse dependiendo del escalador.
Escalada artificial
Es una variante de la clásica y fue el primer modelo de ascensión empleado en paredes que no tenían presas. En esta, el escalador puede usar diferentes materiales para progresar en la escalada, como pueden ser escaleras, uñas, estribos o ganchos. Esta variante, al igual que la anterior, tiene diferentes niveles de dificultad.
Escalada en bloque
La escalada en bloque o búlder es una de las más empleadas por los escaladores por su cercanía con la ciudad, aunque es posible encontrarse con este tipo de paredes en cuevas. Se practica a una altura baja, por lo que los materiales utilizados son calzado específico o magnesio, así como unas colchonetas para amortiguar posibles caídas de los escaladores. Esta modalidad hace que la afición por la escalada haya experimentado un gran crecimiento en los últimos años.

Escalada alpina
Es la que más riesgo implica por darse en alta montaña. Exige que el escalador tenga unas habilidades muy específicas, así como un equipo determinado, puesto que mezcla varios tipos de escalada, como la tradicional, artificial y sobre el hielo. Por ello, todo escalador que la realice debe conocer cómo prevenir un accidente en la montaña, así como interpretar el tiempo meteorológico frente a fenómenos como avalanchas.

Escalada libre
Es la modalidad caracterizada por implicar que el escalador únicamente emplea su cuerpo para ir superando la pared. El calzado más utilizado es el de magnesio. Este ascenso implica un alto riesgo para los deportistas, por lo que los únicos que suelen practicar esta técnica son los escaladores de alto nivel.
Escalada en velocidad
Este tipo de escalada es promovida en competición y su principal característica es el tiempo empleado en llegar a la cima. Este factor hace que dicha técnica sea una de las más espectaculares.
