
La tecnología marcará buena parte de las tendencias de marketing de los próximos años. Otras responderán a cambios sociales, como la preocupación por la privacidad o el hábito de consumir vídeos cortos en redes sociales. Estas son algunas de las líneas de trabajo que se plantean para 2024.
Ciencia del marketing
Esta tendencia utiliza datos e inteligencia artificial para optimizar las estrategias. Una empresa puede emplear algoritmos de aprendizaje automático para analizar el comportamiento de sus clientes y personalizar ofertas, mejorando la eficacia de sus campañas. La evolución de la IA es difícil de seguir, porque aparecen constantemente nuevas formas de aprovecharla.
Empleados como influencers
Las marcas empiezan a utilizar a sus propios empleados como influencers, aprovechando su autenticidad y su relación cercana con la empresa. Una compañía tecnológica, por ejemplo, puede animar a sus trabajadores a compartir su experiencia en redes sociales, mostrar el lado humano de la marca y crear una conexión más profunda con la audiencia.
Es una relación beneficiosa para ambas partes: los empleados ganan visibilidad en su sector y la empresa obtiene contenido de calidad que transmite el lado humano de su organización.

Marketing centrado en la privacidad
Esta línea se centra en recopilar datos de forma transparente y segura, respetando el consentimiento de los usuarios. Apple, por ejemplo, ha implantado políticas estrictas de privacidad en sus dispositivos y servicios para proteger los datos y utilizarlos de forma ética.
Las noticias sobre brechas de seguridad y usos indebidos de información son constantes. Comunicar que una empresa protege los datos de sus clientes y actúa correctamente se convierte, por tanto, en un argumento de confianza.
Tecnología de reconocimiento visual en búsquedas
Google, Pinterest y otras plataformas trabajan con búsquedas basadas en imágenes en lugar de texto. Un usuario puede buscar un producto subiendo una fotografía, lo que obliga a las marcas a optimizar sus imágenes para que sean reconocibles y fáciles de categorizar.

Dominio del vídeo marketing y los vídeo ads
Marcas como Nike utilizan el vídeo marketing para crear anuncios poderosos y emotivos, capaces de transmitir mensajes complejos y reforzar el compromiso y la lealtad. El formato también encaja con la forma cada vez más habitual de consumir vídeos cortos en redes sociales.
Comercio social
Marcas como Glossier han integrado el comercio social en su estrategia para mostrar productos y facilitar las compras directamente desde plataformas como Instagram. Este enfoque aprovecha la naturaleza visual y la inmediatez de las redes.
Vender en redes sociales no es imposible, pero exige hacer algo diferente, llamar la atención y construir una propuesta que interese a la audiencia.
