[one-half-first]Qué fácil es decir la verdad si nos lo proponemos, de poder tanto con ella alegrar la vida a una
persona como de hacerle el mayor de los daños. Muchas veces pensamos que los amigos están para eso,
para decirte la verdad, que la familia jamás te engañará y que siempre te la dirá, que el amor de tu vida (o
al menos eso creías tú) jamás te engañará. Pues sí, es cierto, con matices, pero cierto, ya que todos esos
casos los hemos vivido en algún momento todos. ¿Dónde esta esa diferencia para afrontar esa verdad
y que, la verdad, sea algo que nos haga más fuertes? Pues bien, yo creo, mi pensamiento sobre ello, es
que reside en el carácter de cada ser humano, en es parte de lucha incontrolada entre lo que llamamos
corazón y la otra mitad que denominamos cerebro. Según hayamos vivido desde pequeños, nos hayan
educado o simplemente concibamos las cosas, así reaccionaremos, nos dolerán las palabras de nuestros
seres queridos más o igual que las dirigidas por quién nos pretende hacer daño, pero el resurgir de cada
uno de nosotros será de hacer de esa verdad, la fuerza incondicional que nos ayude a superar los malos
momentos. A veces, el silencio, como la verdad, puede ser tan duro como un puñal que nos atraviesa
el alma. El silencio, la soledad, la vida que cambia por momentos, el descubrir que no estas solo, o que
a veces te sientes en el mayor de los vacíos, es muy aterrador. Pero nada de esto es significante, ya que
debes ser tu quien logre salir adelante. Lo gracioso y divertido es que nos sentimos culpables o mal por
saber que otros piensan que te portas mal, que no les has hecho caso, no les hablaste en el momento que
lo necesitaban, que no fuiste en aquel momento especial a verlos, que no te alegraste por su alegría …
pero míralo desde otro punto de vista, ¿dónde están ellos realmente en tu vida?.
Mi reflexión, mi VERDAD, es que quien me conozca, quien sepa como soy que me juzgue por
mis actos, que me quiera como soy, que me diga la verdad, que no se calle y actúe como un cobarde. Yo
no he cambiado mi manera de ser y siempre he actuado de la misma manera. Por eso lucho por aquello
que creo, y quiero tener cerca de mi a aquellos que me valoran o me critican, pero con la verdad por
delante.

Andrés Rodríguez

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