
El Carnaval Internacional de Badajoz se presenta como una celebración colectiva, hecha de comparsas, disfraces, música y encuentro en la calle. El reportaje combina una reflexión editorial con una amplia secuencia fotográfica.

Para conseguir algo mejor debemos estar unidos en todo momento. Si remamos en el mismo sentido, al final llegaremos a buen puerto.
La apología de lo buenos que somos, o, por el contrario, tirar hacia nuestros intereses, al final no une a nadie.

Dejemos de buscar sentido a aquello que, a pesar del desconcierto, el fracaso o la desorganización producida, hemos consentido, aceptado y hecho que al final sea lo más digno de un Carnaval Internacional que nos merecemos.
Porque esto no es cosa de uno, es cosa de todos, incluso de quienes hacemos llegar esos momentos mucho más allá de una frontera.

Ahora es el momento de remar hacia el mismo lado y de luchar por lo mismo, o, de lo contrario, destruiremos el nombre que con orgullo hemos creado.

La galería reúne retratos de las comparsas, detalles de los trajes, gestos de los participantes y la energía del desfile por las calles de Badajoz.

