
¿Dónde desayunamos hoy?
¿Te preparaba tu madre una tostada mientras intentabas despegarte las sábanas para levantarte e ir al colegio? No era solo eso: la tostada se hacía con el pan del día anterior que había sobrado, o incluso con el del día anterior. Y nada de exquisiteces: mantequilla o un poco de aceite y, con suerte, algo de azúcar.
Ahora llegas a una cafetería, o incluso a los bares de barrio, y la carta de desayunos es más larga que la de la comida del mediodía.
Delante de ti hay un código QR que te lleva a la carta del establecimiento. Allí puedes descubrir una infinidad de combinaciones para acompañar el café o el cacao. Y, si nos quedamos ahí, la variedad de cafés, tés, infusiones, batidos y otras bebidas con las que formar esos combos es otra historia.

El camarero pregunta qué quieres tomar y, después de haber hecho un máster en desayunos y saber cuál es nuestra combinación preferida, respondemos con una lista casi interminable: café corto en taza de desayuno, leche sin lactosa, mucho café, leche no muy caliente, azúcar moreno y media tostada de pan integral de cinco cereales, sin gluten, con tomate, aceite, lacón y aguacate.
La búsqueda
Ya no somos del bar de siempre, el de al lado de casa, ni desayunamos siempre en el mismo sitio. Ahora vamos donde haga falta para probar esas combinaciones perfectas, ese pan que tanto nos gusta y ese lugar donde la tostada nos abre los ojos cuando llega.

La fotografía que hemos visto en Instagram ya nos permite oler y saborear el desayuno antes de sentarnos a la mesa.
Estar como en casa
No solo buscamos el desayuno. También queremos un lugar acogedor, cómodo, tranquilo, afable y, si cabe, hogareño. Un espacio fresco en verano y cálido en invierno, donde compartir nuevas experiencias culinarias, sonrisas y un buen café en buena compañía.

Profesionales
En Badajoz tenemos muchos lugares donde disfrutar de una buena tostada, una exquisitez para privilegiados. En muchos establecimientos todavía falta sentirse como en casa y, sobre todo, esa atención que tanto se echa de menos: la educación, que es la base de todo conocimiento.
